¿Eres de los que nada más entrar por la puerta de casa con las bolsas de la compra lo guarda todo en la nevera? Sí es así entonces puedes ser culpable de no mantener algunos alimentos como se debería. Y es que al contrario de lo que se pueda pensar, existen determinados ingredientes cuyo mayor enemigo es el frigorífico. Solo tienes que echar un vistazo a esta lista y sacarlos de la nevera si habitualmente los mantienes en ella.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Albahaca

El mejor truco para lograr que la albahaca dure fresca por más tiempo es mantenerla lejos de la nevera. Las bajas temperaturas provocan que esta hierba aromática se marchite mucho más rápido.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

Lo más recomendable es mantenerla al aire libre en un vaso con agua. Si lo que se pretende es guardarla durante mucho tiempo, Martha Stewart propone hervirla y posteriormente congelarla.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Aceite de oliva

Si alguna vez has guardado en la nevera una ensalada o cualquier otro alimento aliñado con aceite de oliva sabrás que, al enfriarse, éste se condensa y forma una pasta similar a la mantequilla. Además, las temperaturas frías del frigorífico hacen que pierda poco a poco su sabor.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

Lo ideal es dejar el aceite de oliva a temperatura ambiente, así como en lugar oscuro y alejado de la luz como, por ejemplo, un armario.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Aguacate

Si has comprado aguacates maduros y no tienes intención de usarlos todavía, guardarlos en la nevera no es la solución. Al contrario de lo que se piensa, el frío consigue que se pongan duros más rápidamente y adquieran un tono negro bastante desagradable.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

A temperatura ambiente, en un lugar fresco y con poca luz es la mejor opción. Incluso, como ya hemos dicho, si los aguacates están maduros.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Ajos

Refrigerar el ajo favorece que éste pierda propiedades y se deteriore más rápidamente debido a la aparición de humedad y, por tanto, de moho.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

Si los dientes de ajo están enteros, se recomienda mantenerlos en una bolsa de tela y en un lugar fresco y seco. Solo hay una excepción: si hemos picado el ajo y ha sobrado, puede guardarse en el frigorífico y siempre en un recipiente hermético.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Café

El calor es uno de los grandes enemigos del café, ¡pero también lo es el frío! Si lo guardas habitualmente en la nevera, gran error. El café tiene un gran poder para absorber el olor de otros alimentos, por lo que su sabor auténtico se perderá.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

Tanto si es molido como en grano, la mejor manera de conseguir que el café conserve todas sus propiedades y sabor es mantenerlo en un lugar fresco y alejado de la luz, como por ejemplo un termo, ya que ésta última también es perjudicial.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Cebolla

Al igual que ocurre con el ajo, el frío deteriora las cebollas mucho más rápido y favorece que germinen brotes, así como que se reblandezcan.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

Lo mejor es mantenerlas en un lugar fresco y seco. ¡Y ojo! Nunca con las patatas, ya que tener ambos alimentos juntos provoca que estos emitan un gas que provoca que se pudran y se echen a perder. Al contrario que las cebollas, las cebolletas y los cebollinos sí se pueden guardar en el frigorífico.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Chocolate

Cuando vas a comprar chocolate al supermercado, ¿dónde está situado? Fuera de la zona de frío y a temperatura ambiente. Esto se debe a una razón muy simple. Al entrar en contacto con las bajas temperaturas de la nevera, el chocolate adquiere una textura diferente. Seguro que alguna vez has ido a comer una onza de la tableta que estaba en el frigorífico y tenía en su superficie una especie de telilla blanquecina: el frío es el culpable.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

Siempre, siempre y siempre a temperatura ambiente. Aunque si el chocolate está compuesto por lácteos, como es el caso del chocolate con leche, debe guardarse en la nevera si no va a comer en los próximos días.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Encurtidos

Los encurtidos como los pepinillos se mantienen en perfecto estado gracias al vinagre, que actúa como un poderoso conservante. Solo se aconseja guardarlos por un corto período de tiempo en la nevera -y siempre en la puerta- si se quieren comer bien fresquitos.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

A temperatura ambiente y con el caldo, incluso si no se comen en unos días, ya que éste es lo único que necesitan para su buena conservación.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Piña

La piña, al igual que la papaya o el mango son frutas provenientes de climas cálidos, y por tanto una baja temperatura no les favorece. El resultado de guardarlas en la nevera durante unos días es un fruto pastoso, de color negro e incluso de sabor desagradable, ya que el frío acelera su descomposición.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

La mejor manera de disfrutar de este tipo de frutas es almacenándolas a temperatura ambiente.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Jamón serrano

Si quieres cargarte por completo el sabor de ese fantástico jamón serrano, mételo en la nevera. El frío se encargará de quitarle todo su sabor y textura.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

A temperatura ambiente, siempre. A pesar de que el jamón serrano es considerada una carne fría, su composición no admite las bajas temperaturas.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Latas de conservas

Mejillones, maíz, anchoas… Guardar una lata de conservas en la nevera puede ser peligroso. Esto se debe a que este tipo de alimentos, al estar en contacto con el oxígeno, comienzan a oxidarse -más aún si están en contacto con el material de las latas-.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

Si las latas están cerradas, siempre a temperatura ambiente. Si por el contrario, ya se han abierto y ha sobrado algo de comida, la mejor manera para conservarla es cambiarla a un recipiente de plástico o cristal con tapa. Es mejor que éste sea pequeño para que el alimento quede lo más aislado posible. Igualmente, si ha sobrado algo de caldo, también se debe guardar, ya que ayudará a mantener todas las propiedades.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Miel de abeja

La miel es otro de los alimentos que deben mantenerse fuera del frigorífico, ya que el frío provoca que se cristalice y pierda propiedades y sabor.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

Un tarro de cristal hermético que prevenga la humedad es el mejor sistema para conservar la miel. Este método permitirá mantenerla en perfectas condiciones durante todo un año.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Pan y bollería

Son muchas las personas que tienden a guardar el pan -especialmente el de molde- en la nevera. Y si bien es cierto que el frío previene la aparición de moho, también lo es que provoca que éste se reseque más. Esto mismo ocurre exactamente con la bollería.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

Es más que recomendable almacenar el pan a temperatura ambiente, en una bolsa de tela. Si no se va a comer y se quiere conservar, es mucho mejor congelarlo y posteriormente calentarlo en el horno a guardarlo en el frigorífico. El pan de molde, a pesar de los efectos del frío, sí se puede guardar en la nevera. Eso sí, siempre dentro de su bolsa de plástico para prolongar su textura esponjosa durante más tiempo.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Patatas

La nevera es un lugar prohibido para las patatas. El frío provoca una reacción donde el almidón se transforma en azúcar. El resultado es una patata con el sabor alterado (más dulce) y de textura harinosa.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

El método ideal para mantener en buen estado las patatas por más tiempo es almacenarlas dentro de una bolsa de papel, ya que su material permite que transpiren y duren más. Asimismo, también es recomendable guardarlas en un lugar oscuro y protegido de la luz.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Quesos secos

Determinados quesos secos como el parmesano o el queso manchego, al contrario de la creencia popular, no deben guardarse en el frigorífico. El motivo es que el frío puede alterar su sabor y hacerlo más insípido.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

La mejor alternativa para conservar este tipo de quesos es almacenarlos a temperatura ambiente y en un recipiente cerrado.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Tomate

El tomate, cuanto más maduro, más rico. Al guardarlos en el frigorífico se detiene totalmente su proceso de maduración, por lo que este alimento pierde sabor. Además, su textura también se ve modificada. Esto se debe a que el frío rompe las paredes de su interior y les da una sensación harinosa.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

La manera ideal de conservar los tomates es a temperatura ambiente, preferiblemente en un cuenco o cesta y no en una bolsa -menos aún cerrada-.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Plátanos

Al igual que los tomates, el frío no es buen amigo de los plátanos. En el interior de la semana ocurre lo mismo: se para su proceso natural de maduración. Si el plátano no está maduro, se quedará verde durante mucho tiempo al meterlo en el frigorífico. Si por el contrario ya está maduro, las bajas temperaturas harán que su cáscara se ennegrezca más rápido.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

A temperatura ambiente es la mejor opción. Sin embargo, si están muy maduros y no se van a comer en el momento, pueden guardarse durante un período corto de tiempo en la nevera. Aunque la piel adquiera un tono negro, el plátano por dentro está bueno y podrá comerse.

Estos alimentos no deberían guardarse nunca en la nevera: Sandía

Al contrario de lo que muchos piensan, la sandía forma parte de las denominadas ‘frutas del tiempo’. Si alguna vez has guardado una sandía entera en la nevera, habrás comprobado al abrirla después como una capa algo vistosa recubre la pulpa. Ese, además de la pérdida de sabor, son dos efectos que se producen al mantenerla con frío excesivo.

¿CÓMO SE DEBE CONSERVAR?

A temperatura ambiente. De hecho, estudios confirman que la sandía mantiene más propiedades antioxidantes cuando se conserva de este modo y no en la nevera. Eso sí, si ya está abierta puede guardarse en el frigorífico durante unos días y preferiblemente en un recipiente hermético o bien envuelta. De este modo se evitará que se seque y que absorba olores de otros alimentos con los que comparte espacio.