¡Finalmente me animo a subir mi primera receta!. Bueno, la verdad es que tiene algo de truco porque mía… más bien se la he ‘robado’ a mi querido padre, que cada vez que prepara esta increíble receta de guacamole triunfa allá por donde va. Así que aprovechando que este fin de semana se decidió a hacerlo, no pude contenerme y hoy la comparto con todos vosotros. Además, como vais a ver, ¡es muy sencilla!.

GUACAMOLE

INGREDIENTES

2 Aguacates maduros

2 Tomates maduros

1 Cebolla pequeña

1 Cucharadita de cilantro

Zumo de un limón

Sal

PASO A PASO

En primer lugar, partimos los aguacates por la mitad y les quitamos el hueso. Seguidamente, y ayudándonos de una cuchara, sacamos la pulpa de ambos y la echamos en un bowl. Es importante que estén maduros porque así no tendremos que hacer grandes esfuerzos en este paso y la pulpa saldrá fácilmente.

Los aguacates deben de estar maduros, puesto que si no es así luego no podremos aplastar la pulpa fácilmente

A continuación pelamos los dos tomates, quitamos las semillas y los picamos muy finamente. El objetivo es que al final obtengamos una masa homogénea en la que apenas se noten cada uno de los ingredientes. Por ello, hacemos lo mismo con la cebolla. En este caso podemos usar una cebolla pequeña o la mitad de una grande.

Aplastamos la pulpa del aguacate con la ayuda de un tenedor y vamos agregando nuestros tomates y la cebolla ya picados. Lo mezclamos todo hasta que esté, como os he comentado, todo homogéneo.

Por último echamos sal al gusto, el cilantro también muy picado, el zumo de un limón y volvemos a mezclarlo todo. Para aquellos a los que les gusta la comida picante, hay quien también le añade chile, ¡cuestión de gustos!. Y con esto ya tenemos nuestra salsa guacamole. Fácil, ¿verdad?. Solo nos queda acompañarlo con unos nachos y tendremos el aperitivo perfecto.