Fanáticas de la belleza, buscadoras empedernidas de nuevas tendencias cosméticas o fieles asiduas a una tonalidad concreta. Cuando se trata de sombras de ojos, barras de labios o coloretes cada persona es un mundo; pero para todas ellas ha llegado Mink, la primera impresora 3D que nos permite imprimir nuestro propio maquillaje y que seguro no tardará en convertirse en una auténtica revolución.

Su creadora es Grace Choi, una estudiante de la Escuela de Negocios de Harvard que hace unos días presentó su invento en un evento organizado en Nueva York por Tech Crunch. Tal y como explicó, el funcionamiento de Mink es similar al de cualquier impresora, con la notable diferencia de que nos permite imprimir cualquier tono del producto de maquillaje que deseemos. ¿La inspiración? ¡Podemos encontrarla en cualquier parte!. Una imagen en Internet, una fotografía que saquemos con nuestro smartphone caminando por la calle… Las posibilidades son infinitas.

Una vez tengamos escogida la tonalidad tan solo necesitamos obtener el código de color a través de, por ejemplo, cualquier programa de edición fotográfica -como Photoshop o Paint-; de ahí el enorme catálogo de color que tendremos en nuestras manos. El siguiente y último paso es ordenar su impresión. ¿Imagináis poder experimentar con una sombra de ojos o una barra de labios cada día sin necesidad de fundirnos todos nuestros ahorros en tiendas?.

Además, según comentó Grace Choi durante su exposición, el hecho de obtener nuestros propios productos de maquillaje a través de una impresora no afectará a la calidad de los mismos, ya que los componentes usados para su fabricación son muy similares a los empleados tanto las grandes compañías cosméticas como las más pequeñas. Por si no fuera poco, éstos ya han sido aprobados por la FDS (Food and Drugs Administration), organismo encargado del control regulación de los cosméticos y alimentos en Estados Unidos.

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Aunque de momento Mink todavía está en fase de prueba, su creadora adelantó en la conferencia que está prevista su salida al mercado para finales de año -¡contamos los días!- y que su precio rondará los 200 dólares (145 euros), una cantidad bastante razonable teniendo en cuenta la suma de dinero que podemos gastar a lo largo de tan solo un año entre todos los diferentes productos que adquirimos. Hasta entonces, solo podemos comenzar a imaginar en cómo será nuestro nuevo pintalabios favorito o esa sombra de ojos de infarto. ¿Creéis que se tratará de una nueva revolución en la industria del maquillaje o tan solo uno de los nuevos inventos que añadir a la larga lista de creaciones tecnológicas en los últimos años?.