Cada vez que entramos a un supermercado la escena es la misma: cientos de marcas se agolpan en la carrera por ser elegidas, compitiendo entre sí para que sus productos sean los que finalmente lleguen a la caja y, por ende, a nuestros hogares. Es la lucha del packaging, de los mejores y más atrayentes envases, que muchas veces resta importancia a la calidad real del producto. Frente a esta situación, cada vez está más extendida la corriente que aboga por el respeto al medio ambiente. Si cada vez es mayor el número de empresas que se esfuerzan por dar la mano a esta filosofía, ahora son dos jóvenes alemanas las que pretenden llevar la conciencia ecológica a un nuevo escalón: los supermercados.

De este modo han ideado Original Unverpackt (en español, “Sin envasar”), la primera cadena de supermercados que prescinde por completo de cualquier tipo de envasado. Sus ideólogas, Sara Wolf y Milena Glimbovski, pretenden así crear un hábito de pre-reciclaje diciendo adiós a los plásticos contenedores de alimentos y las cajas de cartón, porque en su nuevo concepto de mercado todo se sirve a granel en los propios envases que los clientes llevan desde sus casas. ¿Y si no podemos llevar nuestros recipientes? En este caso el comprador puede pedir prestados botes reutilizables o bien adquirir en el propio sitio bolsas de papel reciclado.

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Pero esta idea, más allá de una declaración de intenciones contra el sistema que siguen las grandes superficies y marcas, es también una propuesta guiada hacia la transparencia, ya que cada uno de los recipientes contará con toda la información detallada sobre el producto que el usuario comprará. Con este modelo, Original Unverpackt pretende además evitar el desperdicio de comida envasada, práctica que a menudo ocurre en los hogares al tener que comprar productos empaquetados con cantidades que superan nuestras necesidades, parte de los cuales finalmente acaban en el cubo de la basura.

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Como no podía ser de otro modo, los alimentos en su máxima expresión son los auténticos protagonistas de estos supermercados, de manera que se ofrecerán en un mismo espacio más de 600 mercancías diferentes que cubrirán, según explican Wolf y Glimbovski, prácticamente todas las necesidades -de hecho también plantean tener una sección de droguería-. Cada uno de ellos se someterá a un cuidadoso criterio de selección en donde tendrán prioridad los productos orgánicos de calidad y procedentes de la misma región en donde se vendan, con el fin de que así se reduzcan los costes finales en su venta.

Sin lugar a duda se trata de una nueva experiencia de compra en donde prima la naturalidad del producto, lejos de grandes campañas comerciales y llamativos carteles promocionales en cada pasillo. ¿Qué te parece esta nueva filosofía de compra que propone Original Unverpackt? ¿Crees que este modelo podría implantarse en otros países con éxito?