Hay millones de recetas que, a pesar de su sencillez, resultan igual o incluso más deliciosas que otras más elaboradas. Es el caso de este plato de pasta con bechamel, espárragos y limón. La cremosidad que le da esta versátil salsa contrasta con la acidez y la frescura del limón, aportándole una mezcla de sabores que no os dejarán indiferentes. Por no decir, además, que es una manera excelente y distinta de añadir verduras a nuestros platos de pasta. Así que cuando vi por primera vez esta receta decidí que tenía que probarla inmediatamente, ¡y qué resultado!. Os invito a probarla, seguro que repetiréis ;).

PASTA CON ESPÁRRAGOS Y LIMÓN

INGREDIENTES

1 Litro de leche entera

80 gr de Mantequilla

80 gr de Harina

Sal

Pimienta negra

Nuez moscada (opcional)

Pasta al gusto (yo he usado fusilli)

Un manojo de espárragos

2 Limones

1 Diente grande de ajo

PASO A PASO

Lo primero que haremos será poner a precalentar el horno a 180º. Mientras coge la temperatura, lavamos bien los espárragos con agua y los ponemos, una vez secos, en una bandeja de horno con un poco de aceite -en torno a una cucharada o una cucharada y media- y sal. Para que además cojan el gusto al limón, cortamos cuatro o cinco rodajas y las ponemos encima de ellos. Metemos en el horno durante unos 20 minutos o hasta que veamos que los espárragos están hechos y no quedan crudos.

A continuación llenamos una cazuela grande con agua y la ponemos a fuego medio-fuerte. Cuando comience a hervir, echamos la pasta y una cantidad generosa de sal. Dejamos cociendo el tiempo que indique el fabricante.

Ahora es el momento de preparar la bechamel -aunque todos aquellos a los que les falte el tiempo o sea una de esas salsas que se resisten, siempre pueden comprarla preparada-. En una cazuela ponemos la leche a hervir, mientras que en una sartén grande añadimos la mantequilla hasta que se derrita. Inmediatamente, incorporamos la harina y removemos constantemente a fuego medio durante un minuto y medio o dos minutos. Lo retiramos del fuego e incorporamos la leche, que previamente ha hervido y la hemos retirado del fuego. Mezclamos hasta haber disuelto todos los grumos que se hayan formado por la harina y volvemos a poner sobre el fuego. Dejamos que se cueza mientras removemos la salsa de vez en cuando durante unos 10 minutos y, por último, cuando esté lista, añadimos la sal, la pimienta negra y la nuez moscada al gusto.

Cuando la pasta esté lista la retiramos del fuego y la escurrimos con un colador. Ahora llega el momento de mezclar los ingredientes. Previamente, en una cazuela ponemos un poco de aceite a calentar y echamos el diente de ajo laminado. En mi caso cuando comenzó a ponerse dorado lo retiré, pero si os gusta el ajo podéis dejarlo. A continuación echamos la pasta, los espárragos y nuestra bechamel. Para finalizar, añadimos el zumo de un limón y pimienta negra al gusto.

pasta-bechamel

5. Ya solo queda servir este delicioso plato. Como toque final, añadimos una vez servido un poco de queso parmesano rallado y… ¡a disfrutar!.